La oportunidad de sumar mujeres en el mundo emprendedor IT

Las mujeres siguen siendo minoría en el sector tecnológico. La crisis generada por la pandemia de coronavirus profundizó desigualdades estructurales pero a la vez está abriendo oportunidades para achicar la  brecha de género en esta industria. Los Women That Build Awards, impulsados por Globant, vuelven este año para ayudar a reducir esa brecha, visibilizar el liderazgo femenino y empoderar a las mujeres que sueñan y hacen.

Si bien el mundo del trabajo femenino venía mostrando ciertos avances, gracias a esfuerzos intensos por reducir la desigualdad, esta última pandemia ha sido un punto de inflexión muy regresivo. Hoy sabemos que otra generación tendrá que esperar por la paridad: el impacto del coronavirus hizo que el tiempo que llevará cerrar la brecha de género pasará de 99,5 años a 136, según el cálculo que publica cada enero el Foro Económico Mundial.

La crisis mundial de la COVID-19 detuvo tendencias de mejora que se venían dando para las mujeres en el mundo laboral y, particularmente, en el tecnológico: diversos indicadores mostraron que impactó mucho más que a los varones , y congeló o ralentizó las conquistas en ámbitos laborales, educativos y de desarrollo emprendedor. 

Entonces, la pandemia ensanchó la brecha preexistente, estructural, y, a la vez, visibilizó como nunca las deudas acumuladas. Hoy la incorporación definitiva de la mujer en espacios laborales tiene impacto directo en la regeneración de todos los aspectos de las sociedades y las economías. Las necesidades son urgentes, sobre todo en mercados en desarrollo. También sabemos que ante estas oportunidades no hay una sola respuesta, ni sirven los esfuerzos aislados. 

¿Cuál es la realidad actual de las mujeres en el mundo de IT? ¿Dónde está el germen de la desigualdad y qué factores la profundizan? ¿Qué iniciativas pueden contribuir a cerrar la brecha? Ponemos la lupa en estas cuestiones para entender hasta dónde llega el problema y cómo colaborar con la solución.

El panorama de los últimos años 

La desigualdad de género en el mundo de la tecnología comienza en la misma posibilidad de acceder a una conexión. Internet vino a unir, a impulsar el crecimiento y a multiplicar las oportunidades. Pero es impactante cómo una herramienta que nació para conectar pueda hacerlo de manera tan despareja. Hoy casi la mitad del mundo todavía está desconectado, y la mayoría de estas personas son mujeres de países en desarrollo. Según un estudio de la World Wide Web Foundation sobre brecha de género en el acceso de internet, los hombres siguen teniendo un 21 % más de probabilidades de estar en línea que las mujeres, un porcentaje que sube al 52 % en los países menos desarrollados. 

Esta representación tan reducida en el sector de IT lleva años llamando la atención. En 2017 ya se veía cómo, incluso en los gigantes tecnológicos globales, los hombres eran protagonistas. De hecho, las mujeres no ocupaban más del 23 % de los puestos en ningún caso. En 2018, la UNESCO anticipó que el 75 % de los trabajos estarían relacionados con rubros STEM y señaló que en el mundo solo el 22 % de los profesionales que ocupaban posiciones en esos sectores eran mujeres. En el campo del machine learning, apenas el 12 %. Luego en 2020, el estudio anual de UN Women mostró que solo el 35 % de los estudiantes de carreras STEM a nivel global eran mujeres. 

En este último dato se apoya otro motivo fundamental para entender la baja presencia de mujeres en la industria: su formación. La disparidad entre géneros comienza al momento de elegir la carrera universitaria. Esta realidad no ha cambiado mucho en los últimos años y menos en regiones como América Latina. Por ejemplo, según datos de CIPPEC, en la Argentina casi 6 de cada 10 estudiantes universitarios son mujeres, pero solo el 25 % estudia carreras como ingeniería o ciencias aplicadas. Estas decisiones provienen de formas de etiquetar talentos y de autopercibirse desde la infancia, estereotipos que se reafirman en la escuela y siguen con el correr de los años.

En Europa, en 2019, el informe The State of European Tech profundizó en el tema según los 13 indicadores de la presencia de mujeres en el mundo tecnológico que mide la Comisión Europea Women in Digital Scoreboard. De los gaps que puso en evidencia este estudio, los principales tienen que ver con formación y trabajo. Solo el 17 % de especialistas en tecnología eran mujeres y su salario era un 19 % inferior al de los varones. Además, el 34 % del total de graduados de carreras STEM eran mujeres. Casi la mitad de las mujeres del sector afirmaron haber experimentado discriminación trabajando en esta industria. Y el dato más abrumador: el 93 % del capital invertido en compañías tech estaba destinado a equipos exclusivamente formados por hombres. 

Estas tendencias se mantienen. Y es válido preguntarnos por qué. Un estudio reciente sobre mujeres en tecnología realizado por la consultora de recursos humanos Michael Page, sobre un universo de 800 casos, ofrece algunas respuestas sobre por qué el porcentaje de mujeres en el mundo IT de América Latina es tan bajo. En la Argentina, un 62 % expresa que se debe al dominio masculino en el sector. En Brasil, el 47 % afirma que es por falta de inspiración y modelos por seguir. En Chile, el 52 % sostiene que se debe a menos oportunidades para posiciones sénior y crecimiento. En Colombia, el 38 % aduce que es por culpa de las diferencias salariales. En todos los países de la región, a las mujeres les afecta muchísimo la falta de balance entre vida personal y laboral. 

Del mismo estudio se desprenden algunos de los motivos que explican la escasez de mujeres líderes en tecnología: falta de inscripción de candidatas, falta de oportunidades para el talento femenino, escasez de talento con los conocimientos necesarios y falta de experiencia para cubrir determinadas posiciones.

Un paso atrás que permite mirar hacia adelante

Desde que estalló la crisis de la COVID-19 el mundo habla de sus efectos. Sabemos que el nuevo escenario cambió los hogares, las formas de estudiar, de trabajar y de consumir de todos. Y también que impactó mucho más en las mujeres. Los cambios generados por la pandemia produjeron un retroceso de más de una década en los avances logrados en materia de participación laboral femenina. Según un estudio reciente realizado por la CEPAL en América Latina y Caribe, la tasa de participación femenina en el mercado laboral (esto es, que trabajan o buscan trabajo) en 2020 fue del 46 %: una disminución de 6 puntos porcentuales respecto de 2019. Y la desocupación femenina ascendió al 12 % en 2020. Esto se combina con que un 73,2 % de las personas empleadas en el sector de la salud son mujeres, y han estado expuestas a condiciones de trabajo extremas y riesgosas con una percepción salarial inferior a la de los hombres.

En 2020, se registró una salida masiva de mujeres de sus espacios de trabajo, principalmente porque tuvieron que volcarse a cuidados en sus hogares ―la llamada “crisis de los cuidados” que se desencadenó con el cierre de escuelas, clubes y otros espacios comunitarios― y no retomaron la búsqueda de empleo. Pero fueron las primeras en asumir trabajo no remunerado en sus hogares.

Estos datos dan cuenta de un atraso a nivel global y muestran condiciones muy duras para todas las mujeres del planeta, en mayor o menor medida. Pero la pandemia también ha transformado el mundo del trabajo y esto abre un escenario de oportunidades para apoyar, mejorar y aumentar la participación laboral femenina. Es decir, para reconfigurar el mercado laboral de manera equitativa.

Así, la aceleración digital trae grandes oportunidades, nuevos roles y alternativas desafiantes para mejorar esta realidad. Por el dinamismo en que se desarrolla, el mundo tecnológico se ha vuelto más penetrable, y el contexto actual presenta nuevos espacios para que las mujeres puedan agregar valor. La rápida expansión de la economía digital está teniendo un efecto masivo en el mercado laboral y en el tipo de habilidades necesarias para participar en las actividades económicas y sociales que ayudarán a poner a las sociedades de pie. 

La crisis actual es también una enorme oportunidad para la transformación del empleo femenino: estamos en el mejor momento para renovar las habilidades que acompañen la aceleración tecnológica de manera inclusiva y diversa.

En términos de emprendedorismo IT, para impulsar el desarrollo es necesario identificar los mejores espacios en los que generar más crecimiento. Según una encuesta reciente de Endeavor, el principal desafío que enfrentan las mujeres STEMpreneurs es el financiamiento y el acceso al capital formal (60 %), sigue casi un 40 % habilidades gerenciales o técnicas (39 %) y en tercer lugar y no menos relevante (36%) el balance entre vida personal y trabajo y el rol social de la mujer. Pero cuando se pregunta cuáles son las tres razones principales por las cuales las mujeres emprendedoras tienen dificultades para alcanzar un alto potencial, la respuesta sobre el balance entre vida y trabajo aparece en primer lugar, con un 60 %. 

Women that Build Awards

El desafío es enorme y urgente: la brecha de género es un problema global que necesita una solución global. El sector tecnológico no escapa a esta lógica. Según el Foro Económico Mundial, las brechas de género son más probables en sectores que requieren habilidades técnicas disruptivas, como el cloud computing, la ingeniería o la inteligencia artificial.

En este contexto, desde Globant anunciamos el lanzamiento de la edición anual de los Women that Build Awards, que destacan a aquellas profesionales que generan un impacto positivo en la industria IT. Los premios celebran a mujeres que con su liderazgo están creando hoy las condiciones para un futuro más inclusivo, equitativo y diverso para todos y todas. Las ganadoras serán seleccionadas según sus esfuerzos en gestionar la innovación, la colaboración, promocionando diversidad y conectando a mujeres de todas partes del mundo.

“Estamos profundamente comprometidos en ayudar a cerrar la brecha de género en nuestra industria. Los Women that Build Awards son una pieza clave para dar visibilidad  a las mujeres que lideran este cambio”, dice Patricia Pomies, Chief Operating Officer de Globant. “Necesitamos más ejemplos femeninos a seguir, que motiven a mujeres y niñas a unirse al sector IT. Estos premios son nuestra forma de ofrecer inspiración y una llamada a construir juntos un futuro más diverso y justo”, agrega.

“La rápida expansión de la economía digital destapa grandes oportunidades para que más mujeres desarrollen sus carreras profesionales. Tenemos que seguir proporcionando una plataforma para aquellas que pueden inspirar a otras”, dice Martín Migoya, CEO y cofundador de Globant. “Mediante estos premios, podemos celebrar y aprender de las mujeres excepcionales que tienen historias extraordinarias y demostrar cómo han motivado a las demás a hacer lo mismo”.

Iniciativas como estas permiten descubrir y mostrar historias de valor. Cuanta más representatividad y diversidad haya dentro de las organizaciones, será posible inspirar a más mujeres a que se formen y trabajen en tecnología, y así lograr que la brecha de género dentro del sector se cierre cada vez más. La diversidad es clave en cualquier negocio, por eso estos women awards son un llamado a la acción para construir un futuro más diverso, equitativo e inclusivo. 

Una brecha que se puede cerrar

La inclusión dejó de verse como una cuestión exclusivamente reivindicativa y ya los números a nivel mundial prueban que tiene que ver con el corazón y el funcionamiento del negocio y con la rentabilidad de las empresas. Con una mayor participación de las mujeres en la industria IT se pueden generar casi U$D 11 trillones en el PBI mundial, según la World Information Technology and Services Alliance. Solo en América Latina, el tamaño de la economía podría aumentar hasta un 22,5 % si se incrementara el empleo femenino de mayor calidad, afirman datos del BID. 

Las mujeres en la tecnología son fuente de valor, innovación, nuevas perspectivas y miradas. Desde Globant estamos convencidos de que parte de la solución de esta deuda innegable es generar estas conversaciones e iniciativas sobre liderazgo, emprendimiento y formación que ayuden a mirar entre todos hacia un futuro de todos.

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