Voces LGBTQ+: cómo generar espacios laborales más inclusivos

Para los integrantes del colectivo LGBTQ+, sentirse inhabilitados a salir del clóset en su entorno laboral tiene consecuencias psicológicas negativas que terminan impactando en su productividad. Salir del clóset es especialmente difícil para los empleados júnior y para las mujeres en una organización (un 58 % dijo haber comunicado su orientación sexual, frente a un 80 % de los hombres).

Algunas recomendaciones de la comunidad LGBTQ+ de Globant para crear entornos de trabajo más inclusivos son:

  1. Visibilizar y naturalizar: Entiende que hay diferentes maneras de ver el mundo, de vivir la vida y que todas son válidas. 
  2. Crea comunidad: Genera un espacio de contención para las personas LGBTQ+ y para quienes quieran ser aliados.
  3. Utiliza términos y pronombres neutros: Evita dirigirte a las personas de tu equipo de trabajo asumiendo su orientación sexual o identidad de género. 
  4. ¡Empieza por tí! Asegúrate de fomentar la tolerancia y el respeto por la diversidad para crear un espacio inclusivo con tu equipo de trabajo. 
  5. Implementa políticas de inclusión. Asegúrate de que las políticas de diversidad o los Códigos de Ética de la compañía incluyen a la comunidad LGBTQ+.
  6. Genera un compromiso público hacia la comunidad LGBTQ+: Intenta tener representación en eventos corporativos, ten políticas de contratación hacia la comunidad LGBTQ+.

Naomi Julissa De León Cueto

Naomi tenía 28 años cuando decidió emprender el proceso de transición. Hasta ese entonces, su vida había estado marcada por una educación conservadora y por el temor de lo que pasaría si se abriera a su verdadera identidad: “Pensé que había llegado al punto máximo de lo que podía hacer con mi vida… hasta que de casualidad me topé con un contenido en las redes sociales que me partió las aguas por completo”. Lo que vio Naomi ese día era el perfil de una mujer trans que subía videos hablando de temáticas como tecnología o economía, y se sorprendió: “¿Se puede ser una persona LGBTQ+ y, al mismo tiempo, ser profesional?”. Hasta ese momento, todas las imágenes de mujeres de esa comunidad que había visto correspondían a estereotipos discriminatorios. El descubrimiento la llevó a pensar que ella también podría ser fiel a su identidad de género y, al mismo tiempo, tener el empleo que quisiera.

Cuando tomó la decisión de transicionar, Naomi se acercó a la directora de Recursos Humanos de la empresa en la que trabajaba. La reacción que encontró la decepcionó: pasó los siguientes dos años dedicada exclusivamente a proyectos internos, sin ningún trato con clientes, y algunos compañeros de trabajo dejaron de hablarle. A la hora de realizar capacitaciones en perspectiva de género, la empresa le comunicó que, como era la única empleada trans, no tenía sentido invertir en capacitación para algo que solo involucraba a una persona.

Cuatro años después de su difícil (y liberadora) decisión, Naomi trabaja en Globant como ingeniera especialista dedicada al desarrollo de software back-end y front-end. Ahí se encontró con un escenario muy distinto: “Aquí hay un evento durante la Semana de la Diversidad en el que se habla sobre estas temáticas, y me parece increíble. Además, hay mucha gente de la comunidad LGBTQ+ con quienes compartimos nuestras historias. Descubrí que es muy importante el sentido de pertenencia, tener una red, algo que nunca había sentido antes”.

Santiago San Martín

Después de dos años trabajando en las oficinas de Globant en Buenos Aires, Santiago San Martín se mudó a México para un proyecto que originalmente duraría un mes. Contra todo pronóstico, pasaron ocho años y todavía sigue allá: su estadía en ese país culminó con la apertura de Globant México en 2014, un equipo de más de 2200 personas que actualmente lidera desde su posición de country manager.

Durante su trayectoria en la empresa, Santiago salió del clóset: “Globant vivió mi etapa de autoconocimiento y mi autopercepción como persona gay. Cuando empecé a trabajar acá, no me reconocía de esa manera. Fue un proceso muy lindo”, recuerda.

La lucha por los derechos del colectivo LGBTQ+ se convirtió en una causa personal: “Tengo la suerte de venir de un círculo en el que nunca hubo un problema con mi orientación sexual. Me pareció importante hacer algo por quienes no tuvieron un entorno que los apoye”. En 2018, encabezó la creación de la comunidad LGBT Plus de Globant, un espacio de encuentro que escaló hasta convertirse en una usina de activismo que hoy trabaja en la visibilización y naturalización del colectivo en el entorno de trabajo. “Creció tanto que nos empezaron a contactar desde otros países para preguntarnos cómo podían hacer algo parecido. Sin dudas, lo más gratificante de todo esto es que estamos generando un impacto no solamente en la comunidad LGBTQ+ sino también en quienes no forman parte. Cada vez aprendemos más a ponernos en los zapatos del otro o la otra”.

Alexa Altez Prieto

Desde su primer día de trabajo en Globant, Alexa Altez Prieto, una mujer transgénero, se sintió muy cómoda. Se dio cuenta de que ahí podía ser quien realmente quería ser. En abril de 2019,  comenzó como tester y fue creciendo en la empresa.

Antes de comenzar su experiencia en Globant, Altez Prieto se acercó a Nahual con la intención de formarse en la industria IT y poder insertarse laboralmente. Proyecto Nahual es una iniciativa cuyo objetivo es favorecer la inclusión social de jóvenes a través de su inserción en el mercado laboral del mundo de IT. Además de los cursos, ayudan a los participantes a encontrar un primer trabajo. Hoy, Alexa Altez Prieto reconoce que esta comunidad la ayudó mucho a encontrar su vocación.

Cuando ella se insertó en Globant, todavía no había comenzado el tratamiento hormonal, pero ya había iniciado la transición. “Desde la primera entrevista me sentí completamente cómoda. La persona que me entrevistó siempre me trató de forma súper natural como si estuviera entrevistando a cualquier otra persona”, cuenta.

Para su tratamiento, Alexa tenía que ir al hospital varias veces. Solo el viaje hasta ahí le llevaba aproximadamente dos horas. “Mis líderes siempre fueron muy flexibles y me permitieron salir cada vez que lo necesité”, cuenta.

Hace unos meses, Globant le ofreció  la oportunidad de ser líder en el área de videojuegos. Y ella admite que fue todo un desafío liderar a un equipo que es mayormente masculino.

La joven reflexiona: “Viví mucho tiempo una vida que no era la mía. Estoy orgullosa de lo que logré. No solo no me juzgaron, no me ocultaron ni me trataron diferente, sino que aparte me pusieron de cara a un cliente importante, a cargo de varias personas, confiando en que soy capaz de lograrlo”, enfatiza Alexa.

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